domingo, 16 de marzo de 2014

Debido a una restructuración del blog, todos los contenidos anteriores a Marzo de 2014 aparecen unidos en esta entrada.

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Primera temporada

En esta página está el comienzo de nuestra historia y todo lo que pasó en el primer ciclo completo de cultivo:

Pero antes un par de videos para entrar en materia. El primero es un motivador video de YouTube sobre la agricultura ecológica. El segundo también está en YouTube pero fue realizado por nosotros:

Horticultura ecológica (para tí.)

La Agricultura Ecológica (por los alumnos de 3º DIV_2012-13)





Presentación:
Nuestro huerto es ecológico, así que no utilizamos fertilizantes químicos. El único abono que aplicamos es estiércol de caballo (cedido amablemente por Equus Boria) y el compost que obtenemos nosotros mismos a partir de los restos vegetales del propio huerto.
Tampoco empleamos plaguicidas (insecticidas, herbicidas, fungicidas, ...), con la excepción de una aplicación de sulfato de cobre (admitido en agricultura ecológica) a las tomateras unos días de intensas nieblas en Junio (que por cierto no pareció sentar muy bien a las plantas).
Utilizamos la técnica de bancal profundo, que permite una mayor densidad de plantas por metro cuadrado, ya que al poder desarrollarse las raíces más en profundidad lo hacen menos en superficie.
También hemos hecho nuestros pequeños pinitos de asociación de cultivos y aplicado algunas otras ideas de permacultura, sobre todo referidas al diseño. Entre nuestros objetivos están: seguir mejorando la calidad de nuestro suelo para obtener mejores cosechas, habilitar una caseta para las herramientas, la utilización de acolchado con paja o papel, la rotación de cultivos, vallar el huerto completamente, introducir algunas plantas ornamentales interesantes, aumentar la aplicación didáctica del huerto en el Ámbito Científico, fabricar cajones para semilleros en el Ámbito Práctico, ...

Esta es nuestra historia, que empezó a finales de Abril de 2012:
El lugar donde ubicamos nuestro huerto estaba lleno de hierbas.


Así que antes de empezar hubo que cortarlas:



La hierba cortada (antes de que tuviera semillas) fue el inicio del montón de compost:

Para preparar el terreno hubo que cavar la tierra hasta unos 30 cm de profundidad (técnica de bancal profundo):


Así quedó después de cavar y de separar las piedras, ladrillos, hierros, etc (el terreno era relleno de obra, de cuando se construyó el instituto).
Luego hubo que añadir estiércol de caballo para mejorar el suelo.

A finales de Mayo hicimos nuestra primera plantación: unas endebles lechuguillas:


También plantamos unas tomateras:

Las lechugas tras dos semanas de riegos y cuidados:

En el aula sembramos semillas de calabaza y cuando salieron las plantas las transplantamos al huerto:



Las lechugas un mes y medio después de plantarlas, algunas ya listas para comer:

Y hubo que seguir cavando para ampliar los cultivos el próximo curso:


Los calabacines que plantamos también fueron creciendo y floreciendo:

Y acabaron asomando sus frutos:

Esta puesta de huevos (¿de babosa?) apareció un día en la tela que cubría el montón de compost:

 En Septiembre también han florecido las calabazas:


Incluso hay tomates, aunque es posible que no lleguen a madurar bien...

Lo que sí podremos comer será alguna zanahoria:

Las fresas se reproducen asexualmente mediante estolones. ¡Y no veas cómo! A partir de una única planta pequeñita al cabo de un mes hay ya una docena. Abajo una muestra:

De las macetas las pasamos al huerto. Esperemos que se adapten bien:


Los calabacines siguen creciendo:


Los tomates se van haciendo grandes y ya hemos comido alguno:








Aquí uno de los tomates cosechados y una zanahoria un poco deforme (pero rica). Esta semana comienza Octubre y cogeremos el resto de las zanahorias. Y algún tomate más.
Seguimos recogiendo algunos frutos:
Y disfrutándolos:

Hemos comenzado la temporada de otoño añadiendo un poco más de abono de caballo a los bancales para ir mejorando poco a poco el suelo. Después hemos plantado berzas y hemos sembrado habas en el mismo bancal:

En otro bancal hemos plantado berzas y escarolas y también sembramos guisantes junto a la fachada del instituto:

 Además en el aula sembramos guisantes en tiestos y a los cuatro días ya teníamos pequeñas plantas:






Mientras tanto, parece que las escarolas y las berzas han enraizado bien:



En estos momentos los tres bancales están en actividad:


Aunque del primero ya hemos sacado la última zanahoria (que resultaron ser cuatro unidas):


Y los tomates que quedan ya no llegarán a madurar, así que en breve los arrancaremos y plantaremos coliflores. También quedan en ese bancal algunas lechugas que dejamos espigarse para recoger semillas y utilizarlas después para sembrarlas y obtener plantas de lechuga para el próximo año.



El Otoño es época de lluvias y se llenará todo de barro, así que hemos hecho unos caminos y unas escaleras para acceder a los bancales:

Las lechugas que dejamos espigar ya tienen semillas: se ven las pelusillas blancas, que son frutos de dispersión anemócora, es decir, dispersión gracias al viento, igual que los típicos "abuelitos". Algunas flores aún están amarillas, sin fructificar, así que esperaremos un poco más y luego las recogeremos para hacer semillero de lechugas. Al fondo se aprecian tomates que siguen madurando (y ya solo queda una semana para que empiece Noviembre):

Probablemente los últimos tomates de la temporada pues ya Octubre va avanzado:

Los guisantes crecieron rápido en el aula. Después los transplantamos al huerto, junto a la fachada del instituto:


Las escarolas ya han echado hojas nuevas y las berzas siguen creciendo, aunque nos hemos tenido que ocupar de algunas orugas que las estaban atacando:


Además de dar frutos, las plantas del huerto nos alegran la vista. Aquí tenemos dos ejemplos: la primera es una flor de calabacín y la segunda de calabaza:

 A últimos de Octubre han comenzado a brotar las habas que plantamos hace un par de semanas:


Colocamos unos fragmentos de tejas para que las babosas y caracoles la utilizasen como cobijo y así poder cogerlos con facilidad para retirarlos del huerto. En la foto aparece la primera babosa que encontramos bajo una teja:
También hemos plantado un par de cañas de bambú entre el edificio principal y el pabellón deportivo. Es una zona sombría y esperamos que el bambú pueda crecer. Además de hacer el entorno más agradable, las cañas que se produzcan podrían servirnos en el huerto (por ejemplo como soporte para alubias o tomateras).
10 de Noviembre
 Las habas ya van prosperando y las berzas siguen poco a poco:

Ventajas de la biodiversidad en el huerto: las "malas hierbas" pueden no ser tan malas. En este caso vemos que muchas están llenas de pulgones, manteniendo nuestros cultivos libres de ellos:

Para aumentar la biodiversidad (y la belleza) hemos trasplantado una Prímula o Primavera (Primula officinalis). Se trata de una planta silvestre que tiene una floración temprana (de ahí su nombre), dando una bonita y delicada flor amarilla. Durante estos primeros días la hemos construido un "invernadero individual" para favorecer su arraigo. También le hemos colocado otro a una escarola que llevaba un ritmo más lento que las demás. No todas las escarolas crecen igual (ni todos los alumnos aprenden igual), así que a veces hay que ayudarlas un poco (y a los alumnos también):

Ésta es la única calabaza que hemos obtenido este año... No es gran cosa, la verdad... Esperemos que el año que viene se nos de mejor. Las sembraremos un poco más pronto. Estamos a mediados de Noviembre, así que no crecerá mucho más, pero sí que madura aún algún tomate:

Estamos a finales de Noviembre y las habas y las berzas que transplantamos van creciendo.

  
Han comenzado a brotar el perejil y las caléndulas que sembramos.
Por cierto, no es lo mismo transplantar (poner una planta pequeña para que se haga más grande) que sembrar (poner una semilla para que germine y salga una pequeña planta).



De nuevo han aparecido unos huevos anaranjados de procedencia desconocida. Esta vez en el bancal en el que estaban los tomates.


Esto es un cajón que los alumnos de 4ºDIV están construyendo en el Ámbito Práctico para utilizarlo como semillero.



El año 2012 se acaba y empezará el 2013. Nuestras plantas van despacito en estos meses ya invernales:


Las habas ya tienen una cierta altura y se las ve sanas y fuertes. La bajada de las temperaturas y el acortamiento de los días no las han debilitado.


Las berzas han crecido bastante, aunque los caracoles, las babosas y los pulgones están empezando a perjudicarlas. Entre ellas podemos ver también algunas pequeñas escarolas, a quienes el invierno parece no sentarles muy bien...


Otras escarolas van creciendo entre las matas de habas, pero también muuuuuuuy despacio.


Las pequeñas hojas rizadas de las escarolas parecen estar encogidas por el frío. Y eso que el invierno no ha hecho más que empezar y ha sido de momento bastante suave.

Las coliflores también van creciendo, pero no parecen muy fuertes, así que veremos si echan su "repollo" comestible o tenemos que conformarnos con verlas. De todos modos, siempre es mejor tener algo plantado en el huerto, incluso si no lo vamos a comer. Mucho peor sería tener un bancal con tierra pelada.



Ha aparecido entre las coliflores una plantita de lechuga. ¿Cómo es posible? La explicación es sencilla: donde ahora están las coliflores tuvimos en verano lechugas. Dejamos que algunas de esas lechugas se espigasen (diesen una "espiga" alta con flor y después frutos)  y recogimos sus semillas para hacer semilleros más adelante, pero algunas de las semillas cayeron a tierra antes de que las recogiésemos y de una de ellas ha salido esta planta.


Los guisantes también prosperan poquito a poco. Tras las Navidades habrá que colocarles unas guías para que puedan trepar por la fachada.
A principio del año 2013 ha aparecido ya alguna flor en estos guisantes:
 Ya empiezan a crecer un poco las plantas de perejil y dentro de poco podremos recolectar algún que otro ramillete para los guisos. Mmmmm...

Las pobres fresas están bastante olvidadas, pero se mantienen en esta época dura. Esperemos que lo hagan hasta que llegue su momento (allá por la primavera), cuando puedan lucir sus blancas flores primero y sus rojos y olorosos frutos después.

También llevan su propia vida en nuestro huerto algunas especies que nosotros no hemos plantado pero que están ahí. No solamente o embellecen, sino que además contribuyen a la biodiversidad, lo cual es bueno para el huerto.
Entre ellas tenemos algunas bonitas flores, como malvas,  margaritas, ranúnculos, trébol rojo:




El trébol rojo es una leguminosa silvestre que crece habitualmente en los prados. No produce grandes vainas con muchas semillas como sus primos las judías, las habas o los guisantes, sino unas vainas cortitas y con dos o tres pequeñas semillas. Como todas las leguminosas, es una bendición para el huerto, porque en sus raíces viven unas bacterias (del género Rhizobium) que fijan el nitrógeno del aire y lo convierten en sustancias aprovechables por las plantas (nitritos y nitratos).


También sigue su camino la prímula silvestre que plantamos. Parece que se va acostumbrando a su nuevo hogar. Esperemos que nos obsequie con sus flores amarillas.

Además de plantas, en nuestro huerto viven animales. Entre ellos hay algunos invertebrados que ya conocemos bien como insectos, arácnidos, anélidos y moluscos.
Algunos insectos son perjudiciales porque ellos o sus larvas se alimentan de las plantas (como los pulgones o las orugas de las mariposas). Pero otros son beneficiosos porque polinizan las flores o eliminan a otros insectos perjudiciales (por ejemplo las mariquitas que se alimentan de pulgones).

En una de las coles han aparecido densas colonias de pulgón del repollo (Brevicoryne brasicae) que han producido daños importantes durante las navidades, de forma que ha habido que arrancar la planta. Abajo se pueden ver algunas fotografías:

Se pueden distinguir los pulgones, que aparecen en forma áptera (sin alas).
Se convierten fácilmente en una plaga porque su reproducción es muy rápida debido a varias cosas curiosas:
1.- Las hembras son partenogenéticas: son capaces de dar descendientes de forma asexual. Lo que ocurre es que sus óvulos no necesitan ser fecundados para dar lugar a un cigoto que se desarrolle hasta formar un nuevo individuo. Por supuesto los individuos formados de este modo son exactamente iguales a la madre (son clones). No son los únicos insectos en los que ocurre algo así, las abejas y las hormigas también tienen partenogénesis, pero solo se reproduce la reina de la colonia.
2.- Además son vivíparos, es decir, los descendientes salen del cuerpo de la madre ya formados, no como en los insectos que conocemos más, en los que la madre no pone huevos de los que salen larvas con aspecto de gusano (orugas) que después sufre una metamorfosis dentro de un capullo para dar lugar a un insecto adulto.
3.- Por si todo esto fuera poco, resulta que los individuos que salen del cuerpo de la madre son hembras en cuyo interior ya se están desarrollando nuevos individuos por partenogénesis, de tal forma que al de poco de nacer salen de ellas nuevos pulgones (también hembras, evidentemente).
Vamos, que los pulgones son máquinas de hacer pulgones.
Estos pulgones también pueden reproducirse de forma sexual: los machos fecundan a las hembras y éstas producen descendientes.
Sus enemigos (nuestros aliados en el huerto) son: mariquitas, crisopas y larvas de sírfidos o moscas cernidoras.

Los arácnidos en general son beneficiosos porque se pueden alimentar de insectos perjudiciales (aunque algunos arácnidos pueden ser plagas para las plantas, como la diminuta araña roja).
A continuación podemos ver una araña juntoa la junta entre dos ladrillos de la fachada:


Entre los anélidos  encontramos a las formidables lombrices de tierra, que son una bendición para cualquier huerto, pues contribuyen a la descomposición de los restos vegetales y aumentan por lo tanto la fertilidad del suelo. Además al cavar sus galerías airean el suelo y mantienen la tierra suelta, facilitando la penetración de las raíces de las plantas.

 
Sin embargo de los moluscos del huerto no podemos decir nada bueno... Las babosas y caracoles son muy dañinos en el huerto y no producen beneficios (a no ser que cojamos los caracoles para cocinarlos), por muy bonitos que nos parezcan o muy simpáticos que nos resulten:

 
Pero además de invertebrados también viven con nosotros algunos vertebrados, entre los que podemos encontrar reptiles, mamíferos y anfibios.
Los días soleados no es raro observar en los muros o la fachada a unos pequeños reptiles vivarachos de larga cola que se alimentan principalmente de insectos: las lagartijas.
Hoy ha sido una sorpresa encontrar un pequeño mamífero muy inquieto y bastante esquivo. Se trata de la musaraña común (Crocidura russula), que, en contra de lo que se podría pensar, no es un roedor (como ratas y ratones), sino que es un animal insectívoro. En realidad se alimenta de pequeños invertebrados, así que es un gran aliado para mantener a raya a los caracoles y babosas (aunque de cuando en cuando se puede comer alguna lombriz despistada que se aproxime demasiado a la superficie). Desgraciadamente en este caso ha aparecido muerta en uno de los caminos que hicimos en el huerto. Posiblemente la haya matado alguno de los gatos que frecuentan el huerto. Esos gatos también frecuentan los contenedores de basura e incluso hay personas que les alimentan, de forma que en general no necesitan comer musarañas ni ratones, pero siguen teniendo el instinto de cazarlos. Probablemente por eso la han matado pero no se la han comido.


En cuanto a los anfibios, ha sido una gratísima sorpresa encontrar una salamandra en una pequeña oquedad, ya que este simpático urodelo (como se denomina a los anfibios con cola, o Caudados) también se alimenta de invertebrados y puede ser un buen aliado frente los insectos y a las temibles babosas que devoran nuestras hortalizas. Seguramente no será fácil volver a verla próximamente porque, además de tener costumbres nocturnas, estos anfibios hibernan durante los meses más fríos. Curiosamente también permanecen ocultos e inactivos cuando hace mucho calor y hay poca humedad (este proceso se denomina estivación). En definitiva, lo que les gustan son la humedad y las temperaturas frescas pero no frías, así que son principalmente otoñales y primaverales.

Se ha visto también en alguna ocasión en las inmediaciones del huerto algún sapillo, que es un anfibio anuro (sin cola) con hábitos alimenticios similares a los de su prima la salamandra.
Sería ideal que estos anfibios proliferasen en nuestro huerto. Para ello, lo mejor que podríamos hacer sería no molestarles, pero además podríamos construirles algún estanque que les aporte lugares húmedos a los que acercarse y donde reproducirse, pues aunque llevan una vida terrestre su reproducción es acuática. Un pequeño estanque favorecería además la presencia de ciertos insectos beneficiosos y en definitiva aumentaría la biodiversidad de nuestro huerto.
Con este mismo objetivo de aumentar la biodiversidad y atraer hacia nuestro huerto animales beneficiosos podríamos tratar de construir cajas-nido para pájaros insectívoros y colocarlas en el huerto y sus inmediaciones. En la primavera cualquier ayuda para mantener a raya a las orugas será bienvenida y pajarillos como petirrojos, herrerillos o carboneros necesitan mucho alimento para mantener a sus proles. Alguno de estos pajarillos ya ronda habitualemente por las inmediaciones, así que no debería ser difícil contar con su presencia contínua si se lo ponemos fácil regalándole una casa donde criar.


Y por si toda esta variedad de animales fuese poco, ha aparecido por el huerto una piedra (eso no es una novedad, hay montones) que está formada por fósiles de nummulites. Los nummulites son unos invertebrados diminutos que viven en colonias de muchos individuos y construyen para alojarse y protegerse unas estructuras duras de carbonato cálcico que tienen forma redonda y aplanada, casi como si fuesen monedas (de ahí el nombre "nummus" = "moneda", "lithos" = "piedra"). Se puede apreciar uno de ellos de tamaño más grande y clara forma circular, pero en realidad toda la piedra está formada por estos foraminíferos apilados unos sobre otros de forma desordenada.



Empieza el año 2013, volvemos a clase y nos encontramos con un simpático caracol con un par de huevos (valga la expresión). No vamos a dejarle plácidamente en el huerto para que se coma nuestras plantas, pero nos lo llevaremos a clase para ver si los huevos se desarrollan y podemos ver los diminutos caracolillos resultantes.


Han empezado a brotar las chalotas, que van abriéndose poco a poco paso entre los terrones:
 


El invierno ha llegado con toda su dureza. Esta mañana el pueblo amaneció blanco de granizo, casi como si hubiese nevado. Y eso que estamos a nivel del mar:


Así es como ha quedado el huerto:






Los que peor parte se han llevado han sido los guisantes, que estaban en flor. Como están al lado de la fachada han quedado completamente tapados porque ahí se ha acumulado una cantidad importante de granizo.































Algunos de los guisantes ya tenían incluso vainas, pero después de esto supongo que no llegarán a granar:



Por supuesto, debemos seguir vigilando a los caracoles y babosas:

15 de Febrero:

Hemos tenido tres semanas de un tiempo horroroso y el huerto va despacito en estas condiciones, pero ya empiezan a salir las flores de las habas, están brotando las chalotas y las berzas se han hecho bastante grandes. Lo suficiente como para poder utilizarlas en una rica ensalada de col lombarda con maíz dulce, queso fresco y nueces aderezada con aceite de oliva virgen y vinagre balsámico de Módena... Mmmmmmmm...



21 de Febrero



Además de nuesras plantas cultivadas, la vida silvestre continúa su camino en nuestro pequeño huerto. Lo alegran con sus flores las Margaritas y una Prímula o Primavera (aunque esa estación aun no ha comenzado):




También aparecen otros organismos, como estas setas


 Y también larvas de insectos como la de la fotografía, que es capaz de enroscar su abdomen ("cola") hacia arriba al modo de los escorpiones, motivo por el cual de niños les llamábamos "escorpiones de río", si bien no tienen NADA que ver con los escorpiones ni son venenosas.



27 de Febrero

Hoy hemos hecho en clase el primer semillero, utilizando el cajón que hicieron los alumnos de 4ºDIV en el Ámbito Práctico. Previamente hemos forrado el cajón con bolsas de plástico para que el agua de riego y el de la lluvia no estropeen demasiado pronto la madera.
Después de dividir el cajón en cuatro partes iguales, hemos utilizado las semillas de las lechugas que dejamos espigarse el verano pasado para sembrar en una de esas cuatro partes. Dentro de una o dos semanas sembraremos en otra de ellas, para tener dos tandas de lechugas para transplantar.
De momento dejaremos el cajón en el aula, que está más calentito, para que las semillas broten. En cuanto broten lo sacaremos fuera (cubierto con una malla) porque si no las plantitas se "ahilan": como en el interior hay poca luz tienden a crecer a lo alto y se hacen muy altas pero muy delgadas (como hilos) y después esos tallos tan finos no soportan su peso y se doblan y son demasiado débiles para prosperar.


 




4 de Marzo

Hoy hemos hecho en clase la segunda tanda del semillero de lechugas. También hemos sembrado tomates y berengenas.
Además, en el huerto hemos plantado cebollas y hemos vuelto a sembrar habas y guisantes (para reponer los que estropeó el granizo y tener frutos en verano).
La primavera se va acercando, los días ya tienen más horas de luz y esperemos que el tiempo vaya mejorando. Entramos en una época mejor para el huerto, en la que habrá más crecimiento y más actividad.
Algunas plantas ya empiezan a despertar, como las fresas, que están echando hojas nuevas. Las que más prosperan a pesar del mal tiempo son las habas (que todavía tardarán en dar frutos) y las berzas, que ya sirven para hacer un buen cocido.


11 de Marzo
Ya han comenzado a brotar algunas de las semillas que pusimos en los semilleros, en concreto las de lechuga:
31 de Marzo

Los semilleros siguen progresando. Hace ya unos días que han brotado plantas de tomate:




Aunque una incursión de algún gato ha deteriorado un poco el semillero de la bandeja de plástico. Veremos si se salva algo:

 

 Las plantas crecen ahora mucho más rápido, a pesar de que el tiempo no está siendo bueno, y el huerto se muestra más poblado.

Las más exhuberantes son las berzas y las habas cargadas de flores:




Pero también ha crecido el perejil, van fructificando los guisantes (a pesar de los granizos pasados) y las coliflores (a pesar de haberlas plantado muy tarde):

Al mismo tiempo, ya han brotado las habas y los guisantes que sembramos hace un mes y las chalotas y las cebollas han agarrado bien. Por otro lado, las escarolas han sido un pequeño fracaso, ya que solo una o dos se han hecho grandes y ahora que el tiempo mejora ya se están comenzando a espigarse, antes de crecer en condiciones (aunque para alguna ensalada dan).






Ingredientes: escarola (de agricultura ecológica), queso fresco, nueces, aceite de oliva virgen y crema de vinagre de módena al Pedro Ximénez. Delicioso.

Además han florecido las caléndulas, que sembramos para auyentar a los insectos, y las fresas silvestres van tomando vigor y pronto florecerán:





Al mismo tiempo, las plantas toman sus propias decisiones al margen de nuestros deseos y de nuestros esfuerzos. Un ejemplo son las decenas de pequeñas lechugas que han aparecido sin haberlas sembrado, fruto de las semillas que se diseminaron por efecto del viento a partir de las plantas de lechuga del año pasado. Por cierto, una que ya había brotado hace tiempo ha pegado un estirón y empieza a estar apetitosa.




Por supuesto también la parte salvaje del huerto ha notado el cambio de estación. Las "malas hierbas" prosperan fuera de los bancales, se hacen grandes y florecen y de esta forma atraen al huerto a insectos polinizadores que polinizarán también nuestras plantas cultivadas.
Entre las flores hay ranúnculos, dientes de león, margaritas, etc. Además de estas y otras plantas silvestres Reino Plantas), incluso ha aparecido de nuevo una seta en uno de los bancales (Reino Hongos).













Siguen apareciendo además nuevos animales que descubrimos en el huerto, como este miriápodo o milpiés (Reino Animales, Filo Artrópodos, Subfilo Miriápodos, Clase Diplópodos):




Los animales también van notando la nueva estación, así que va siendo hora de colocar algún nido para ver si tenemos suerte de que lo ocupe una pareja de pájaros insectívoros que velen por nuestra cosecha. Por cierto, justamente hoy al anochecer había un par de mirlos (o miruelos; Turdus merula) en el huerto que serían unos inquilinos excelentes. Abajo dejo una foto en la que se ve a uno de ellos posado en la ventana, aunque está hecha desde lejos y no se aprecia mucho. Si quieres ver una figura más clara, escuchar su canto y saber algo más sobre la vida de este pájaro puedes pinchar aquí.




Construcción de la caja-nido (aprovechando una caja de madera): Como la caja era muy grande para este fin se ha dividido con una lámina de madera, quedando dos mitades de perfil triangular. La mitad superior se ha forrado con porespán para conseguir un cierto aislamineto térmico. La mitad inferior es el espacio destinado a nido. La estructura se cerró con una lámina de madera en la que se practicó un pequeño orificio circulara moso de entrada. Se colocó también un trozo de bolígrafo gastado (sujeto con un tornillo desde el interior) a modo de posadero.




Al colocar la caja en esta posición, la parte superior se convertía en un práctico tejado a dos aguas, que se cubrió con una lámina de plástico sujeta con clavos para protegerlo de la lluvia. 

Por último se decoró para darle un aspecto menos rústico. También se introdujo una pequeña cantidad de tiras de papel que servirían como materiales para comenzar la costrucción del nido. Esperemos que todo esto sea del agrado de alguna pareja de pajarillos y quieran convertirlo en su hogar familiar...

En la parte posterior se colocaron hembrillas para la sujeción de la caja-nido en su emplazamiento definitivo y también una mirilla para poder observar el nido en caso de que resulte ocupado. Toda la construcción se ha hecho con clavos, evitando productos químicos como la cola.


La colocación se llevó a cabo desde la ventana del aula de ACT, sujetándola mediante alambre a las abrazaderas de la bajante de aguas pluviales que viene del tejado del instituto. No es un lugar ideal, porque habría sido mejor un árbol, pero aún no tenemos ninguno en el huerto. Además está a mucha altura, pero por desgracia había que intentar alejarla en la medida de posible del alcance de potenciales vándalos.
Ahora solo falta que alguna pareja se decida a ocuparla y que críen. Está difícil, pero mantendremos la esperanza. La verdad es que sería alucinante.


Las vacaciones de Semana Santa nos han mantenido alejados del huerto durante más de diez díez, lo cual en esta época es mucho tiempo, así que nos hemos encontrado algunas sorpresas. Algunas de las coliflores han crecido bastante (desde luego mucho más de lo que creíamos) y las fresas ya están floreciendo.

 Los semilleros también han progresado y se van desarrolando las plantitas de lechuga, tomate y berengena. Podemos ver un primer plano de las plantas de tomate.


Y también un primer plano de las plantas de berengena y de las lechugas.

Las caléndulas han florecido y están espléndidas. Además de su valor para evitar ciertas plagas, tienen también un evidente valor ornamental.



En cuanto a los animales, frecuentan el huerto algunas abejas (Apis mellifera), que al buscar el néctar de las flores de nuestras plantas (por ejemplo de las flores de las habas) se llevan adherido el polen. El néctar es básicamente agua con azúcar que las plantas producen para atraer a los insectos con la "finalidad" (las plantas realmente no lo planean, sino que es un mecanismo evolutivo) de que transporten sus gametos masculinos (el polen, de algún modo equivalente a los espermatozoides de los animales) hasta otra flor para que la fecunden (ya que las plantas no pueden moverse para realizar esa fecundación). Para acceder al néctar situado en el fondo de la flor las abejas deben empujar para separar los pétalos y conseguir introducirse entre ellos, de tal forma que atraviesan una especie de tunel estrecho y es entonces cuando el polen se pega a los pelillos de su abdomen (por el roce y porque además tienen carga electrostática).
Por otro lado, las flores de las habas tienen otros visitantes menos deseados. Se trata de los abejorrros (Bombus terrestris), que son de mucho mayor tamaño y en vez de introducirse en la flor acceden al néctar desde el exterior, perforando la base de la flor con un robusto estilete que poseen en su boca. De esta forma "roban" el polen, ya que no prestan a la flor el servicio de polinización que necesita. En las fotografías se puede ver a un abejorro desarrollando este proceso. En la primera se puede ver al abejorro en plena acción y en la segunda dándose a la fuga tras comete esta fechoría; se parecia el orifico que ha producido (una pequeña mancha negra). En la tercera fotografía y en la última también se ven los orificios que ha practicado para robar el néctar en todas las flores que ha visitado, que son muchas. Si pinchas sobre las fotografías las verás a mayor tamaño.
Observando a las abejas, da la sensación de que no visitan las flores agujereadas, de forma que esas se quedarán sin fecundar, lo que reducirá nuestra producción de habas. Sin embargo también hay que decir que los abejorros son excelentes polinizadores de otras flores. Un ejemplo son las flores de tomate, que curiosamente polinizan por zumbido: no recogen el polen por rozamiento sino que lo liberan al hacer vibar la flor, cosa que no consiguen las abejas melíferas.
Por otro lado, merece la pena precisar que en las habas se da también la autopolinización (quizás por eso sus flores son tan cerradas y las abejas tienen que empujar tanto para abrirlas), es decir, el polen de una flor puede fecundar los óvulos de esa misma flor y producir un fruto. Esto tiene la desventaja fretne a la polinización cruzada (los óvulos de una flor se fecundan con el polen de otra flor) de que la variabilidad genética es menor y la ventaja de que no se necesitan agentes polinizadores como los insectos. La autopolinización no se da en muchas plantas, aunque en el huerto ahora mismo tenemos otro ejemplo: los guisantes, como muy bien sabía el padre de la genética Gregor Mendel.






Otro vistante curioso es este mosquito "atigrado" que estaba haciendo una puesta de huevos en el suelo. En este video se puede apreciar mejor.
























Ha vuelto a aparecer otra musaraña muerta, seguramente como consecuncia de la actividad de los gatos de los alrededores. Las musarañas se alimentan de invertebrados, así que es una buena noticia saber que en nuestro huerto viven algunas, porque seguro que dan cuenta de más de un caracol y más de una babosa.

 17 de Abril

Han continuado prosperando las lechugas que nacieron solas a partir de las semillas de las plantas del año pasado. Lo malo es que algunas estaban muy cerca unas de otras, por lo cual hemos intentado extraerlas con un utensilio adecuado y cambiarlas de lugar con el fin de que tengan más espacio para crecer.




Hoy hemos recolectado las coliflores y hemos tirado la parte no comestible de la planta al montón de compost para que se vaya transformando en abono. Esto nos ha dejado espacio libre para plantar las lechugas de las que hablamos arriba. También hemos cortado las hojas de las berzas, aunque no hemos quitado el resto de la planta porque no tenemos ahora mismo nada que plantar en ese bancal, así que quizás aun produzcan alguna hoja más que podamos aprovechar hasta que (en breve) sí que necesitemos su espacio para otros cultivos.
Los productos de la cosecha que los alumnos no se han llevado para casa los hemos puesto a disposición del personal del centro en dos cajas en las salas de profesores:

21 de Abril

Las habas ya han comenzado a mostrar sus frutos, que son las pequeñas vainas que se han formado a partir de las flores fecundadas (por autolpolinización o gracias a algún amable insecto). En la primera fotografía se pueden apreciar los restos secos de los pétalos de las flores, que aún no han caído.


Por otro lado, ha aparecido en el huerto otra bella inflorescencia en forma de bastoncillo amarillo denominada espádice, rodeada de una especie de hoja grande blanquecina llamada espata (del latín spatha, que significa espada). Esa inflorescencia amarillenta más adelante dará lugar a un buen manojo de frutos redondos y de un rojo intenso. Se trata de una planta conocida como Aro (Arum italicum, de la familia de las Aráceas), que tiene similitud con las calas o mantos de la virgen que pueblan muchos jardines como plantas ornamentales.


Además, al atardecer volvía a haber una pareja de mirlos en el huerto. Uno de ellos (yo diría que un macho) estaba entre los bancales picoteando, lo cual es una buena noticia para el control de los caracoles, babosas y otras potenciales plagas de los cultivos, pues estos animales forman parte habitual de su dieta. El otro mirlo (yo diría que una hembra) estaba posado bastante alto, sobre el extremo del pivote de la esquina de la valla del colegio, es decir, ¡muy cerca de la caja nido que instalamos! Sería un gran éxito que estos mirlos devoradores de moluscos gasterópodos terrestres anidase en ella y utilizase el huerto como fuente de abastecimiento para su prole. Esperaremos acontecimientos.

29 de Abril de 2013

Últimamente hemos ido añadiendo al montón de compost los restos de la cosecha (hojas de berza estropedadas, las hojas de las coliflores, ...) y también algunas plantas silvestres que tienen mucha hoja (con cuidado de que no tuviesen semillas). Todos estos restos verdes es conveniente mezclarlos con otros secos que aporten más carbono para alcanzar una relación carbono/nitrógeno (C/N) más adecuada. Se suele utilizar a menudo paja, pero si no disponemos de ella hay otras alternativas. En nuestro caso una muy conveniente es la viruta mezclada con serrín, ya que a veinte metros del huerto está la Carpintería de Manuel Blanco. Para esta empresa el serrín y la viruta son resíduos sin valor de los que deben deshacerse, mientras que para nosotros son un recurso útil, así que les estamos agradecidos de que nos los cedan amablemente.
Puedes ver información sobre el compostaje aquí.
Echamos estos restos de carpintería sobre el montón de compost y después removimos todo para tratar de mezclarlo.



También echamos esa mezcla de serrín y viruta de la carpintería sobre uno de los bancales y en otro momento haremos lo propio con los otros dos bancales. Esta técnica es común en agricultura ecológica y se denomina acolchado (a menudo se utiliza también el término inglés, que es "moulching"). Con el mismo propósito se pueden utilizar otros materiales vegetales (como la paja o cortezas de árbol), papel o cartón, materiales inertes (como la gravilla o arena), e incluso materiales plásticos (menos adecuado para un huerto ecológico). Mediante el acolchado conseguimos cubrir el suelo en los lugares en los que no hay plantas y así dificultamos el crecimiento de malas hierbas y protegemos el suelo de la incidencia directa de los rayos ultravioleta del sol, que perjudican a los microorganismos descomponedores que habitan en el suelo. Además el suelo conserva mejor la humedad al estar protegido del sol y el viento. Por otra parte, si lo que utilizamos son materiales vegetales, esos restos orgánicos van a ir siendo descompuestos por los microorganismos del suelo mediante fermentación aerobia (igual que en el montón de compost), de forma que el suelo de cultivo se irá enriqueciendo y haciéndose cada vez más fértil. En resumen, el acolchado:
  • Mantiene mejor la humedad.
  • Protege a los microorganismos del suelo de la radiación solar directa.
  • Dificulta el crecimiento de malas hierbas.
  • Aporta nutrientes al suelo (y por lo tanto a las plantas).

En otro bancal ya parece que están brotando las zanahorias que sembramos, que son esas pequeñas "hierbecillas" que aparecen en primer plano en la fotografía. Hay demasiadas, a pesar de que al echar las semillas tratamos de tomar precauciones para que esto no courriese. Un poco más adelante tendremos que eliminar algunas para que las que queden tengan espacio para crecer. Evidentemente aquí no podemos acolchar aún, pues taparíamos estas incipientes zanahorias.


 
Siguen aumentando los invitados en el huerto y sus inmediaciones. Entre los animales podemos ver un pequeño escarbajo, que visto desde cerca es una especie de extraterrestre cubierto con una coraza negra y provisto de unas largas antenas para explorar su entorno y de unas temibles mandíbulas para triturar su alimento. Sin embargo desde un poco más lejos es un animalillo insignificante...







Entre los vegetales, es una buena época para fijarse en los líquenes y los musgos que vien en lugares húmedos, como el muro norte del instituto. Por cierto, si carecemos de una brújula en el campo a veces podemos saber hacia donde está el norte fijándonos en la cara del tronco de los árboles en la que se encuentran los líquenes y musgos, aunque también hay otras técnicas.
Los líquenes son en realidad una simbiosis (relación entre dos especies en la que ambas resultan beneficiadas) entre un alga y un hongo. Producen ácidos liquénicos que son capaces de ir disoviendo lentamente las rocas y así el alga puede utilizar para su crecimiento las sales minerales liberadas de la roca. Esto les permite ser los primeros que pueden instalarse a vivir sobre rocas desnudas, que irán poco a poco degradando (meterorización biológica) y así permitirán que se vayan instalando otras plantas más exigentes. Los restos de esas rocas y los restos de los seres vivos que habiten sobre ellas irán formado el suelo, con la inestimable ayuda de los hongos y bacterias del suelo que actúan como descomponedores. Como véis, es más o menos lo mismo que hacemos en nuestro montón de compost: imitamos los procesos que ocurren en la naturaleza y los utilizamos en nuestro propio provecho.

Los musgos son plantas muy sencillas (Briófitos) que no tienen raíz, tallo y hojas verdaderos, aunque tienen estruturas que se les parecen y que desarrollan algunas de sus funciones. 
En la primera fotografía vemos líquenes de color amarillo-ocre (los hay de muchos colores) y musgos de su típico color verde. En la segunda fotografía se pueden apreciar (aunque desenfocados) los cuerpos fructíferos de los musgos, con forma de filamentos acabados en una parte más gruesa en la que se encuentran sus esporas.




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